Rapa Nui fue descubierta hace 1.500 años aproximadamente. Pero, es con la migración polinésica del Ariki (rey) Hotu Matu’a que comienza la historia de esta isla en el siglo IX aproximadamente. Este grupo polinésico se instala y desarrolla a lo largo de los siglos, un culto de la muerte con las estatuas MOAI, culto único en el mundo, reservado para los jefes de tribus y clanes con el objetivo de proteger fertilidad y fecundidad en esa sociedad de tipo feudal.

A pesar de los escasos recursos de agua dulce y las variaciones climáticas, la adaptación al medio ambiente se hace progresivamente con el desarrollo de la agricultura y pesca ordenadas según el ciclo de las fases de la luna, de los equinoccios y solsticios. En el siglo XVII, se estima una población de más de 10.000 habitantes; el tallado de las estatuas se vuelve gigantesco ( hasta los 21 m para el Moai más grande no terminado del sector Rano Raraku). Los accidentes son numerosos y el acto sagrado de escultura, acto honorable de espiritualidad, se transforma poco a poco en un acto esencialmente material; la sociedad fragilizada conduce el pueblo a la rebelión. Según los arqueólogos, es alrededor de 1670-1680 que las guerras entre clanes empiezan. La realeza pierde su poder político y económico para el provecho de los jefes guerreros llamados Matato’a. 

Desde entonces, los sacerdotes de la religión solar se organizan en torno al dios Make Make, con ritos y ceremonia anual del “Tangata Manu” (hombre pájaro), permitiendo entregar poder político, económico y espiritual, de manera alternada.

El rito del " Tangata Manu" consiste en la búsqueda del primer huevo de fragata en los islotes Motu Iti, Motu Nui y Motu Kao Kao frente al volcan Rano Kau en e le sector de Orongo. Estas ceremonias siguen hasta la evangelización por los misioneros de Tahiti, en 1868.